Dos mujeres beben en el sofá, se besan frente al espejo del baño y una le lame el culo, la dedéa y le come el coño en casa.
Una se tumba en un sofá negro con una copa hasta que su amiga se sienta a su lado. Hablan, se besan en el espejo del baño y se bajan el vaquero en el pasillo. Una le lame el culo, le mete los dedos en el coño, la tumba sobre una manta dorada y sigue comiéndoselo. Terminan de pie contra la pared, besándose, una todavía en sujetador rosa.
Las persianas y la luz del día lo dejan cálido. Flequillo, un tatuaje en el hombro y el pelo largo y oscuro las distinguen. Una sigue en sujetador rosa y usa la lengua y los dedos mientras la otra está desnuda, con el vello a la vista, entregada a cada lametón. Es sonriente, cercano y sin prisa.