Junto a una piscina soleada, una morena de pelo largo y cadenas de oro chupa y acaricia despacio la polla gruesa de un hombre muy tatuado.
Está desnuda a su lado bajo el sol y le rodea la polla gruesa con las dos manos, las uñas rojas resbalando mientras se la mira de cerca. Saca la lengua, le lame el glande y luego se la mete en la boca, trabajando el tronco con caricias lentas. Alterna entre chupar, lamer por debajo y menearla con las dos manos, con saliva brillando en los labios y en la piel. Una mano baja a los huevos mientras la boca no para.
La luz del día, el agua y las hojas verdes enmarcan el plano de lado. Un tocado de cadenas de oro y un collar ancho caen sobre su pelo castaño largo y el pecho desnudo. El muslo de él lleva un tatuaje enorme de un retrato. El ritmo sigue lento y entregado, toda la atención en su boca, sus manos y la polla.