En el suelo del baño se besan y fuman hasta que el sari cae; luego ella lo monta en la cama y él se corre sobre su cuerpo.
Están en el suelo de baldosas, junto a la mampara de la ducha, fumando y besándose mientras ella sigue envuelta en un sari plateado. Él le afloja la tela, le besa el cuello y los muslos y baja a comérsela. La ropa desaparece. Se la folla en el suelo y luego pasan a la cama blanca, donde ella se sube y lo cabalga. Él termina corriéndose sobre su cuerpo.
La luz cálida y el ritmo lento lo vuelven íntimo. El pelo negro, el bindi y las tetas naturales se quedan en plano cuando el sari deja paso a la piel, y la cámara se queda en sus caras, sus bocas y sus cuerpos.