Dos hombres musculosos se comen la polla en el vestuario del gimnasio y luego el moreno dobla al conserje sobre una fitball y se lo folla a pelo.
El conserje, con gorra y camiseta de tirantes, se besa y se magrea junto a las taquillas, y los dos se desnudan. Él se arrodilla y se la chupa, y el moreno se la devuelve metiéndosela hasta el fondo, con la mano en el pelo. Después follan a pelo: de pie, doblado, tumbado boca abajo, luego sobre la fitball y en la colchoneta.
Los dos van musculosos y en pelotas, y el rollo es puro hambre. Taquillas, cubo de fregona, pesas y esa pelota grande venden el lío del gimnasio. La cámara se pega a bocas, manos, músculo y la penetración a pelo, y el ritmo no afloja hasta el final.