Dos tíos en forma se restriegan desnudos en una silla, uno de pie entre los muslos del otro, mientras las manos pajearan en un frote largo.
Uno le baja los calzoncillos al otro y se acomodan en una silla. El de pelo oscuro se queda de pie, desnudo, entre los muslos de su pareja y se restriega, polla contra la piel, mientras las manos le recorren el pecho, el culo y la polla. Pasan de un abrazo de frente a inclinarse de espaldas contra el armario, pajearando y apretándose sin pausa. El roce entre muslos sigue hasta el cierre.
La luz suave y dos cámaras fijas no sueltan los cuerpos. Uno es fibrado y suave, con un colgante; el otro es más ancho, pelo corto y barba de días, y lo que enciende es ese frote lento y el puño trabajándole la polla, pegados todo el rato.