Un hombre en camiseta azul y pantalón gris abierto se sienta en un sofá verde y se pajea la polla gruesa con las dos manos hasta correrse.
Está recostado en un sofá verde, con camiseta azul marino y el pantalón gris desabrochado, la polla ya fuera. Las dos manos rodean el tronco grueso y suben y bajan con un ritmo constante, a menudo una sobre la otra, el glande hinchado y brillante según resbala el agarre. El pantalón baja más, abre los muslos y la paja sigue clavada en la polla. Al final aprieta el ritmo y se corre sobre el glande, el tronco y los dedos.
La cámara no se aparta del regazo, luz cálida de interior y el plano pegado a la polla. Es una paja casera y simple, manos resbaladizas, venas a la vista y un glande lleno, alargada hasta que la corrida queda ahí mismo.