Una rubia y su masajista morena se besan desnudas en la bañera; luego una se arrodilla y la lame en el borde y otra vez en la camilla.
Una rubia deja el sofá con su masajista. En el baño se besan en lencería y luego se meten desnudas en la bañera, con las manos en pechos y caderas mojadas. La morena se arrodilla en el agua y la lame en el borde, piernas abiertas. En un colchón de masaje resbaladizo la rubia cambia y la lame mientras ella está tumbada, piernas arriba.
La luz cálida marca la piel brillante, las bocas abiertas y el trabajo lento de la lengua. Los planos cortos se quedan en el lamido y los abiertos guardan los dos cuerpos en la bañera y en la camilla. Suave, mojado y con hambre todo el rato.